lunes, 2 de noviembre de 2009

Conrado Mustakino

Cuando yo era aun un pequeño moco viví en la ciudad de xalapa, mi madre no me dejaba salir a jugar asi que me la pasaba leyendo, la casa del D.F. tenia un ático y solíamos venir de visita cada 15 dias.
En aquellas épocas mis primos y yo eramos un muegano (Andy, Alex y yo), así que cada vez que venia mis primos iban a visitarme a la casa y a contarme sus pequeños dramas, los cuales nunca pasaban de me quito mi muñeca o rompió mi carrito, a cambio de esto yo les contaba historias resumidas de los libros que leía.
Hubo una vez en que subimos al ático y me puse a contarles el libro "La Desaparición de la Abuela", me acuerdo muy poco, pero la trama en general estaba basada en un señor que era requetemalo que se llamaba Conrado o Condado o algo así, para funciones pracyticas mis primos y yo le llamamos Conrado.
Contandoles la historia se nos fue el tiempo y empezó a anochecer pero no nos dimos cuenta y nosotros la verdad somos re-cobardes y aun a semejantes edades (18.18 y 16) aun le tenemos miedo a la oscuridad.
El punto es que entre la noche y la historia empezamos a inventarle mas pecados de los que ya tenia al pobre señor Conrado, al punto en que el diablo parecía un dulce de leche comparado con dicho señor.
Cuando menos nos dimos cuenta los 3 estábamos en un rincón del ático en medio de las sombras aterrados y cubriéndonos la cara hasta las narices con las sudaderas.
Quisimos huir sin control a refugiarnos en las faldas de mi madre... pero hubo un problema, la luz estaba apagada y nos sentíamos incapaces de movernos de nuestra esquina...
Cual fue nuestra solución?
Abrir la ventana mas cercana con un palo de escoba que encontramos tirado cerca de nosotros y sin soltarnos las manos comenzamos a gritar "MAMAAAAAAAAAAAAAAAAA" "TIAAAAAAAAAAAA" "MARIOOOOOOO" Y no obtuvimos respuesta alguna (se habían ido al cine y nosotros ni enterados)
Al final de esa noche recuerdo poco, mas que le hecho de que moríamos de miedo, que yo quería ir al baño y que Alex estaba al borde del llanto por que jurábamos que nos iba a secuestrar el señor Conrado y nos iba a rapar y a quitarnos todos nuestros juguetes... Andy estaba llorando por que nunca volvería a ver a su mamá y yo por que Mario (mi otro primo) se iba a quedar con todos mis juguetes y seguro iba a vender mis muñecas.
Lo único que se es que en algún momento mientras hacíamos un testamento de quien se quedaria con que cosa de nuestra familia, nos quedamos dormidos y amanecimos los 3 hechos bolita uno encima del otro en mi cama.
Aun nos avergonzamos de esto :P




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